El día 9 de noviembre del 1990, a eso de las 9 de la mañana
abría mis ojillos por primera vez en la ciudad de Sevilla, aunque lo de que naciera
allí, fue algo absolutamente circunstancial puesto que pronto me trasladaría a
vivir al sitio al cual me he criado, el lugar al que pertenezco: Zaragoza.
Era un chaval normal hasta que me metí en un grupo de teatro
y mi esquizofrenia se empezó a hacer latente. Más tarde vino el informe médico
completo cuando un año después empecé con el piano… ya estaba todo perdido: iba
a dedicarle mi vida a la música.
Empecé mi andadura componiendo la banda sonora para la obra
teatral que estábamos ensayando y con uno de mis amigos del colegio formé mi primera
banda a la que se fue uniendo más gente con el paso del tiempo, estaba
creciendo la semillita dentro de mí.
Mi primer concierto nunca lo olvidaré… nervios, adrenalina,
felicidad… ahí fue cuando me di cuenta de cómo era realmente feliz:
compartiendo mi música con la gente.
Cambiamos el grupo varias veces… Hijos del Destino, Principiantes, SinMás y por último 5 SinMás… grupo con el cual me establecería artísticamente durante un largo periodo de tiempo. Dimos muchísimos conciertos y conocí el barro en una de sus caras más amables… pero lo conocí... y hubo roces entre los miembros que combinados con que yo necesitaba evolucionar hicieron que yo acabase con aquella etapa de una forma no muy ortodoxa, lo reconozco.
Necesitaba un grupo que me llenase, y me puse en búsqueda y
captura de lo que hoy es Los Chicos Voodoo… Saxo, trompeta, percusión, piano…
es un proyecto muy ambicioso con el que disfruto en cada ensayo.
Pero tengo un problema… y es que compongo mucho y no todas las
canciones entran dentro de la dirección que hemos decidido llevar y por eso existe
mi proyecto acústico individual en el que doy rienda suelta a mi vena creativa.
Siempre me ha pasado lo mismo, y es que soy un culo inquieto
y necesito tener nuevas barreras que superar… o por lo menos intentarlo. Y así
tendré compuestas unas 300 canciones que no llegarán a ningún lado y otras 20
que son de las que estoy realmente orgulloso.